2 pechugas de pollo sin piel ni huesos un trozo de jengibre de unos 2cm 1 cucharadita de cúrcuma molida 1 cucharadita de cilantro molido 2 cucharadas de azúcar refinado 1 1/2 cucharadita de comino molido 4 cucharadas de leche o crema de coco
1 chile verde o pimiento verde 1 cebolla 2 dientes de ajo 1 palito de hierba limón 2 cucharadas de aceite 4 cucharadas de mantequilla de cacahuete un poco de cilantro fresco para servir unas 20 broquetas de madera o metal para hacer los pinchos
Elaboración:
Cortamos las pechugas en trozos, no muy grandes pues se van a ensartar en las brochetas.
Rallamos el jengibre y lo ponemos en un bol. Mezclamos con la cúrcuma, el cilantro molido, una cucharada de azúcar, una cucharadita de comino y una cucharada de leche de coco. Añadimos el pollo, removemos bien todo junto y dejamos marinar unos 30 minutos a temperatura ambiente o sino 24 horas en el frigorífico.
Mientras, preparamos la salsa de cachuete. Quitamos las semillas del chile y lo cortamos en trozos. Picamos la cebolla, el ajo y la hierba limón (no muy fino). Lo ponemos en una picadora junto con el resto del comino, azúcar, una cucharada de aceite y dos cucharadas de agua. Lo picamos hasta conseguir una pasta fina. Calentamos el resto del aceite, añadimos esta pasta y freímos a temperatura alta unos 4 minutos dando vueltas de vez en cuando.
Añadimos la mantequilla de cacahuete y 100 ml de agua y seguimos removiendo. La salsa hervirá y espesará rápidamente. Reservamos. Si la salsa espesara demasiado podemos añadir un poco de agua caliente. Ahora vamos con el pollo lo vamos colocando en las brochetas y lo colocamos en bandejas de horno para ponerlo bajo el grill. Precalentamos el grill al máximo.
Y ponemos el pollo 7 minutos dándolo vuelta a mitad del tiempo, hasta que se dore y esté cocinado por dentro. Mientras se va haciendo el pollo podemos pintarlo con un poco de la crema de coco. A la hora de servirlo también podemos añadir un poquito de la crema de coco y decorar con el cilantro fresco. Servimos con la salsa de cachuete.