Nueva incursión en la cocina internacional. Una vez al mes, la cocina asiática se adueña de mi cocina. Con sus extravagantes aromas y colores sobre la mesa. Y damos buena cuenta de ella. Y es que, aunque he de reconocer que no soy muy de picantes, esta cocina me tiene conquistada.
Bendito descubrimiento.... Esta vez, le toca el turno al pollo Tikka Masala. Y tanto me gustó la primera vez que lo comí, que me hice con las especias necesarias para prepararlo en condiciones.
Volvemos a meternos de cabeza en la cocina hindú como ya hicimos con el lassi de mango, el pan naan y el arroz basmati especiado, compañeros indiscutibles e irremplazables en la comida de hoy. ¿Te apuntas?
Ingredientes 1 pechuga de pollo 1 yogur natural (tipo griego) Zumo de 1/2 limón 1 cucharadita de cúrcuma 1 cucharadita de comino molido 1/2 cucharadita de canela en polvo 1/2 cucharadita de pimienta negra molida 1 cucharadita de jengibre en polvo
Para la salsa 4 cucharadas de aceite de oliva 2 cucharadas de tomate concentrado 2 cebolletas pequeñas 1 diente de ajo 2 cucharaditas de cúrcuma 1/2 cucharadita de pimentón dulce 1 cucharadita de jengibre en polvo 2 cucharaditas de Garam Masala 1/2 yogurt natural 100 ml de leche de coco
Lo primero que vamos a hacer es marinar el pollo. Limpiamos y troceamos la pechuga de pollo. Reservamos
En un bol mezclamos el yogurt con el zumo de limón y todas las especias. Cuando esté todo bien mezclado, incorporamos el pollo y lo dejamos macerar entre 2 y 4 horas o toda la noche en la nevera y cubierto con film.
Para preparar la salsa, picamos las cebolletas muy menuda y el diente de ajo. Sofreímos en una sartén. Añadimos todas las especias y mezclamos. Echamos el tomate, el yogur y la leche de coco y dejamos cocinar a fuego lento durante 10 minutos. Remover de vez en cuando para que no se pegue al fondo.
En una sartén a parte, doramos el pollo. Cuando esté listo lo pasamos a la sartén de la salsa y lo dejamos cocer otros 10 minutos a fuego medio. Retiramos del fuego y dejamos reposar unos minutos antes de servir.