No quería que terminase la Navidad sin enseñaros a preparar polvorones de almendra.
Pensaba que no llegaba a tiempo para enseñaros la receta de polvorones pero al final incluso, me sobran unos días para que los hagáis tranquilamente y los comáis en estos últimos días de fiestas, aunque luego estamos lo que queda de mes comiendo restos de dulces y comidas…
Después de las galletas de jengibre y el roscón de reyes me faltaba por cocinar estos polvorones de almendra y limón que tenía pendiente y que cierran las recetas navidad que os he preparado este año, alguna ya mejorada del año pasado.
Cuando preparéis la masa de polvorón tener en cuenta que la debéis trabajar bastante para que quede bien compacta. A mi la primera vez no me salieron bien ya que puse más almendra de la que tocaba y no se quedaba compacta, se deshacía. Por eso, es muy importante que respetéis las medidas de los ingredientes.
Con esta receta de polvorones de almendra os saldrán unos 12-15 polvorones, a mi personalmente me han quedado un poco finos (para ser polvorones) por lo que si los hacéis más gruesos os saldrán algunos menos.
Si quieres duplicar el número de polvorones de almendra lo único que deberás hacer es duplicar los ingredientes que os ponemos en la receta.
Ingredientes del polvorón de almendras
150 gr. de harina.
75 gr. de manteca de cerdo.
75 gr. de azúcar glass.
50 gr. de almendra molida.
Zumo de medio limón.
Azúcar glass para espolvorear.

Cómo hacer los polvorones de almendras



7. Con la ayuda de un molde, vamos cortando nuestros polvorones y los colocamos sobre una bandeja de horno con papel de hornear.
8. Con el horno precalentado a 170ºC horneamos los polvorones durante 18 minutos o hasta que veas que empiezan a coger un color dorado.
9. Retiramos del horno y dejamos enfriar los polvorones sobre una rejilla o el banco de la cocina. Cuando estén fríos, los espolvoreamos con azúcar glass por encima y listos para comer.
¿No me digáis que no dan ganas de preparar un buen polvorón de almendra y pegarle un bocado junto con el café? No lo pienses más y ponte manos a la cocina, todavía tienes por delante unos días de Navidad y de comidas en familia, ¡seguro que vas a sorprender a todos!