Este año ha sido la primera vez que yo he probado esta bebida, me la dieron a probar estas navidades como típica navideña y la verdad es que me ha encantado lo suficiente como para hacerla yo en casa. Qué queréis que os diga, será para esas fechas señaladas, pero en estos días de frío y con lo poco acostumbrados que estamos por aquí abajo, un vasito de estos te sienta divinamente metida debajo de la manta, jeje. Yo en mi caso lo bebí con un poco de alcohol y lo he preparado con un poco de alcohol, no lleva mucho, no os asustéis, pero eso sí, a niños es mejor no dárselo por lo que pueda pasar...para los niños mejor hacéis la versión sin alcohol.
Esta receta se me iba a quedar aquí para el año que viene en navidades, pero viendo y pasando la ola de frío que tenemos ahora como que viene bien.
Preparación:
Cascamos los huevos y separaremos las claras de las yemas, las claras las reservaremos para otra receta.
Las yemas las ponemos en un cuenco junto con el azúcar, con ayuda de unas varillas eléctricas batiremos hasta que se queden espumosas.



