
Aunque la tradición anglosajona de Halloween gana adeptos día a día, la fiesta católica del Día los Santos todavía tiene sus fieles seguidores en España e Hispanoamérica. Cada primero de noviembre, muchas familias rinden culto a sus antepasados acudiendo al cementerio y adornando las lápidas con flores. Pero esta fiesta es algo más que un tributo a los fallecidos: es un día perfecto para reunirse con la familia y degustar los postres típicos de tan señalada fecha.
Es un hecho que cada región en la celebración del día los Santos tiene sus propias preferencias para la repostería de esta jornada, pero, sin duda, los buñuelos de viento, los huesos de santo y los panelletes son los postres más populares en España.
Se trata de un postre muy concentrado: reúne en una porción muy pequeña un sabor dulce muy denso, por lo que enseguida 'llenan'. En Castilla no se ha perdido su tradición y se consumen por docenas en la fecha clave, a pesar de que su precio es bastante elevado. Esto es porque aún se elaboran artesanalmente en las pastelerías y confiterías donde los podemos comprar.
Receta

Hacer con el agua y el azúcar un almíbar fuerte e ir añadiendo la almendra hasta formar una masa. Se deja enfriar. Por otro lado, para hacer el relleno, hacer otro almíbar con el agua y el azúcar y, cuando esté listo, incorporar poco a poco a las yemas batidas. Introducimos la mezcla en un recipiente y se calienta al baño María, evitando que entre en ebullición porque la pasta se podría cortar. Una vez que haya espesado bien, dejar enfriar.
Cogemos el mazapán y lo amasamos con un rodillo, espolvoreando toda la superficie con azúcar glasé para darle el toque blanco de los huesos. Hacemos tiras cuadradas del tamaño que consideremos más adecuado, pero con las dimensiones suficientes para hacer con ellas los canutillos. Cada tira cuadrada se enrolla en un palo de 1 cm de grosor (puede valer un lápiz o palillos chinos) y pegamos la masa con los dedos. Nos aseguraremos de espolvorear cada canutillo con azúcar glasé para evitar que la masa se pegue al palo. Se saca del palo, se deja enfriar y se rellena con la pasta de yema.
Receta (de nuestra lectora Mamaluise)

Elaboración:
Fundir la mantequilla en el agua caliente sin que llegue a hervir con una pizca de sal, la cucharilla de levadura en polvo y la cucharada de azúcar. Retirar del fuego, echar de golpe la harina y mezclar bien. Llevar nuevamente al fuego y cocer a fuego suave hasta que la masa se separe de las paredes de la cazuela. Retirar del fuego y dejar que pierda calor.
Añadir un chorrito de anís a la masa y a continuacion agregar los huevos de uno en uno hasta obtener una masa cremosa, ni muy espesa ni muy líquida. Finalmente freír porciones de masa en abundante aceite a fuego moderado. Pasar a papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y finalmente rebozar en azúcar.

Elaboración:
Se mezcla todo muy bien con tenedor (la patata chafada preciamente), hasta que quede una masa, ni muy blanda ni muy consistente. Hacer bolitas y pasarlas por clara batida y piñones o almendras cortadas pequeñas.
Fuentes: Efe, Laverdad.es, Cocinafamiliar.