
También la noche antes, ponemos en remojo el bacalao (si es en salazón, si es fresco no). Si es en salazón, primero lo lavamos y ponemos en agua limpia hasta cubrir en un recipiente en el frigorífico. A las 4 o 5 horas, volvemos a cambiar el agua. Y volvemos a cambiar el agua por 3ª vez a las 4 o 5 horas.

AL DIA SIGUIENTE: Cocemos los huevos, cuando el agua empiece a hervir contamos 10 minutos. Los pelamos y reservamos.

Cortamos y lavamos bien las espinacas. Ponemos una olla con agua a hervir, y cuando esté hirviendo añadimos un poco de sal (como para ensalada) y las espinacas. Las escaldamos durante 3 o 4 minutos. Escurrimos las espinacas y las reservamos.

En la olla exprés ponemos los garbanzos, 3 ajos pelados, la cebolla cortada a la mitad y dos hojas de laurel. Cubrimos con agua. Podemos añadir 2 cucharadas de aceite de oliva para que quede más suave. Los garbanzos, para nuestra comodidad y para que no se despellejen, se pueden poner dentro de una bolsa para legumbre: como en la foto.

Tapamos la olla y desde que empiece a pitar, contamos ½ hora. Pasada la media hora, apagamos el fuego y retiramos. 


Cuando la patata esté cocida, escurrimos y ponemos encima de los garbanzos, añadimos las espinacas escurridas que teníamos reservadas y colocamos encima los trozos de bacalao. Si es necesario, podemos añadir un poco más del caldo de cocer los garbanzos. Ponemos por encima, a los lados del bacalao, los huevos cocidos cortados por la mitad, y lo mantenemos a fuego bajo.

Cuando esté todo colocado, esta cazuela ya no se remueve, porque se desmiga el bacalao y no queda presentable. Simplemente unos golpecitos de movimiento de cazuela para integrar el caldo, pero nunca con la cuchara.
En una sartén aparte, con 3 cucharadas de aceite, doramos 2 ajos cortados en láminas, y se añaden escurridos por encima del guiso. En ese mismo aceite ponemos 2 cucharadas de harina y disolvemos, añadimos ½ cacito de caldo de los garbanzos y 2 cucharaditas de pimentón dulce. Mezclamos y ponemos todo por encima del potaje.
Seguimos manteniendo a fuego bajo y cuando esté cocinado el bacalao (unos 5 o 6 minutos), apagamos y dejamos reposar. Sin remover.
Si te ha sobrado potaje, que sepas que al día siguiente está más bueno, porque se habrá asentado el harina y espesa un poquito más. 