De todos es sabido que las legumbres son un alimento que debemos consumir a menudo y son muchas las recetas que podemos preparar. Los garbanzos no contienen grasas saturadas y, al igual que las espinacas, ayudan a combartir el colesterol. Si a todo ello le añadimos que vamos a cocinarlos con aceite de oliva, podemos asegurar que son un aliado para nuestra salud.
Esta receta tan sencilla y tradicional es de lo más completa. Nos aporta fibra, vitaminas, hidratos de carbono y proteínas. Se puede cocinar como plato único porque es de lo más completo. Así que voy ya a contarte cómo preparo este delicioso guiso.
Sofreír la cebolla en una sartén con aceite de oliva. Cuando empiece a dorarse, añadir 4 ó 5 cucharadas de salsa de tomate casera. Dejar reducir y, una vez reducido, reservar.
Saltear, en una sartén con aceite, las espinacas con dos ajos bien picaditos y la sal correspondiente. Una vez que hayan cambiado el color verde intenso a un verde algo más oscuro, apartar del fuego.
En una cazuela, verter el sofrito de cebolla y tomate y añadir agua (350 ml aproximadamente). Incorporar los garbanzos (si son de conserva industrial, mejor los aclaramos con agua una vez escurridos). Aderezar con sal o un poco de pastilla de caldo concentrado. Añadir un poco de pimienta negra molida y dejar cocer unos cinco minutos. Pasados los cinco minutos, se le añaden las espinacas y se deja cocer cinco minutos más a fuego lento. Si se seca, añadir un poco más de agua. Pasados los cinco minutos, rectificar de sal y colocar los huevos cocidos partidos por la mitad. Tapar para que el huevo tome el sabor del guiso y servir. Preparación del potaje de garbanzos con espinacas
Este plato lo puedes presentar a la mesa en la misma cazuela que lo has guisado o bien en cazuela de barro. Puedes dejar los huevos en mitades o presentarlo con los huevos picados.