PRALINÉ de AVELLANAS y ALMENDRAS Un toque DELICIOSO que MEJORARÁ tus tartas y Postres
Hoy vamos a hacer praliné de avellanas y almendras. Lo podemos usar en multitud de recetas: unas trufas de chocolate, bombones, cremas de relleno, semifríos, helados y un montón de postres más…
Ingredientes de la Receta de Praliné de Avellanas y Almendras
125 gr. de Avellanas 125 gr. de Almendras Crudas 250 gr. de Azúcar 1 cdta. Aceite de Girasol
Material Necesario para hacer Praliné de Avellanas
Si no tenemos los frutos secos pelados lo primero que hacer vams a haces es blanquearlos; para ello los ponemos en un bol y los cubrimos con agua hirviendo, dejamos reposar 10 minutos y ya los podréis pelar.
Después los tostamos en el horno a 180º C. unos 8-10 minutos para potenciar su sabor. Los dejáis enfriar.
Mientras vamos a preparar un caramelo: En un cazo ponemos un poco del azúcar hasta cubrir la base
Lo ponemos a fuego medio
Dejamos que poco a poco se vaya deshaciendo el azúcar
Una vez se hayan disuelto el azúcar, vamos incorporando más azúcar
Seguimos removiendo hasta que el azúcar que hemos añadido se disuelva también
Repetimos hasta incorporar todo el azúcar
Cuando lo tengamos listo apagamos el fuego inmediatamente
Añadimos los frutos secos y con una cuchara o una espátula damos vueltas hasta que todos los frutos secos se impregnen bien con el caramelo.
Volcamos sobre una bandeja cubierta con papel de hornear o con una lámina de silicona o teflón. Con mucho cuidado de no tocarlo dejamos que enfríe hasta que lo podamos tocar con las manos y no queme.
Cuando esté frío lo troceamos.
Sólo nos queda triturarlo con un robot de cocina que sea potente. (Si vuestro robot de cocina no es muy potente, lo podéis hacer en tiempos más cortos y dejando siempre descansar un poco para no quemar el robot).
Comenzamos triturando a máxima potencia hasta obtener una mezcla muy granulosa. (Puedes reservar un poco para usarlo como un topping crujiente para tartas). Añadimos un poquito de aceite de girasol
La mejor manera de conservarlo es en un tarro de cristal, que vamos a dejar que enfríe antes de taparlo.
Lo tapamos y lo vamos a guardar en la nevera; aguanta hasta tres meses, aunque yo lo he tenido seis meses y estaba en perfecto.