
Después del verano y las vacaciones, vamos recuperando poco a poco la rutina. ¿Por qué costará tanto volver a la rutina, si es lo que hacemos la mayor parte del año?
Las vacaciones son como vivir otra vida, con tiempo para hacer más cosas y a veces hasta con sus momentos aburridos por no tener entre manos nada que hacer (bendito aburrimiento eh?)
A lo mejor por eso se nos hace cuesta arriba empezar septiembre, incorporarnos a los trabajos, los estudios, las obligaciones... ¡Vivir otra vida de vez en cuando nos renueva!
Nosotras estamos divididas, una aún de vacaciones y otra, servidora, estudiando para los exámenes de septiembre. Pero queremos dar la bienvenida al mes con esta receta, para empezar a coger el ritmo de nuevo. Aún no nos hemos atrevido a encender el horno, pero en un par de semanas ya tenemos trabajo que hacer, ¡no habrá más remedio!
INGREDIENTES (para 2 raciones)
- 30 gr de semillas de chía (unas 3 cucharadas)
- 250 ml de leche vegetal de almendras (o la que más os guste)
- 1 cucharada de sirope de coco o agave crudo
- 250 gr de yogur de fresa
- Fresas, frambuesas o las frutas frescas preferidas para decorar y acompañar
ELABORACIÓN
1. Ponemos en un recipiente o vaso las semillas de chía y añadimos la leche y el sirope de coco o agave. Removemos muy bien procurando que todas las semillas entren en contacto con el líquido, muchas se quedan flotando.
2. Tapamos y dejamos reposar en la nevera al menos 30 minutos si tenemos prisa, pero lo mejor es hacerlo la noche anterior.
3. Antes de servir, añadimos el yogur por encima y la fruta elegida.