
Seguimos con las propuestas otoñales. En esta ocasión le ha tocado el turno a las castañas, y con ellas he querido preparar un pudin que cuando vi en Lecturas me enamoró por su facilidad y sencillez, aunque yo he introducido alguna modificación con respecto a la receta original. Quizás lo más laborioso de la receta es pelar las castañas, pero con unos sencillos trucos podréis hacerlo fácilmente.

PREPARACIÓN:
Hacemos unos cortes en la piel de las castañas e introducimos en una olla con agua caliente durante unos 20 minutos. Sacamos, esperamos un par de minutos y pelamos con la ayuda de un cuchillo. Cuanto más tiempo pase más costará pelarlas, por lo que es mejor pelarlas aún calientes que se despega más facilmente.
Con una batidora trituramos las castañas, junto con los huevos, la nata, el pan y el azúcar. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos al baño María durante una 50 minutos a 160º. Dejamos que se enfríe totalmente y llevamos al frigorífico (mejor de un día para otro). Desmoldamos con cuidado a la hora de servir.
¿Fácil?, ¿a que sí?, bueno pues espero que no tardéis mucho en prepararlo. Seguro que os encanta.
Feliz fin de semana.