Como dicen que la fruta es tan sana y estamos en época de mandarinas, vamos con un dulce muy rico, lleno de vitamina C y que nos sorprenderá por su intenso sabor a cítrico y por su textura entre bizcocho y pudin. Rico y sabroso, así pues, comenzamos:

Precalentamos el horno a 190ºC con calor arriba y abajo, con el ventilador preferiblemente encendido.
Comenzamos batiendo los huevos enérgicamente con el azúcar hasta obtener una cremita.

Añadimos el aceite, el queso o el yogur y seguimos removiendo.
Volcamos la harina y la levadura y con movimentos envolventes hasta consegur una crema sin grumos.
Por último, con la ayuda de una picadora, picamos las mandarinas con su piel y todo hasta obtener la consistencia de un puré y lo echamos en nuestra masa-crema.

Engrasamos nuestro molde y vertemos en él nuestra masa. Pasados unos 40 minutos en el horno a 170ºC con calor arriba y abajo ya estará completamente horneado.

Sacamos del horno, dejamos enfriar, desmoldamos y a ¡DISFRUTAAAAAAARLO!
