Un postre muy sencillo y delicioso, con una textura suave y cremosa, acompañado de un dulce caramelo, perfecto para el postre de una comida o cena familiar.
Un postre riquísimo que les encantará a todos!
240 grs. de azúcar.
80 grs. de agua.
Un chorrito de limón.
200 grs. de pan del día anterior.
600 ml. de leche entera.
4 huevos L.
100 grs. de azúcar.
1 Cdta. de pasta o extracto de vainilla. (Opcional)
La ralladura de media naranja. (Opcional)
Cerezas en almíbar bien escurridas y unas hojitas de hierba buena o menta.
Echamos en un cazo el azúcar, el agua y el chorrito de limón, movemos un poquito el cazo para empapar bien el azúcar con el agua y ponemos a fuego medio, sin remover en ningún momento, cuando coja color dorado lo retiramos y vertemos en el molde repartiéndolo por todo el fondo y las paredes. (Nos ayudamos de un pincel de silicona) reservamos.

Comprobamos que esta hecho pinchándolo con un palito, debe salir limpio, de no ser así, dejamos unos minutos más.
Sacamos del horno y dejamos sobre un rejilla hasta que se enfríe por completo.
Una vez frío lo metemos en la nevera un mínimo de 4 horas o hasta el día siguiente.
Desmoldamos y decoramos con las cerezas en almíbar y las hojas de menta.