El año pasado hice varias quesadas, me encantaron todas, pero me apetecía saber hacer todo el proceso de la quesada tradicional, hoy en día contamos con ingredientes y tecnología que nos facilitan el proceso de hacer cuajada, y por ello, la hice con yogurt, la hice con cuajadas envasadas y la hice con queso fresco, ¿la que más me gustó?, no sabría decir, soy una "fan adiction", imagina la quesada, suave, bien consistente, dulce pero no empalagosa, para mí, fabulosas todas.
Pero me quedo con una receta que para mi entender es la que más se parece a la quesada de toda la vida, y aunque se haga con leche fresca de vaca de la que no solemos disponer fácilmente, podemos hacer unos arreglos para que se parezca lo más posible a un producto que ya de por sí es fantástico y que se puede decorar y modificar, pero que es difícil de mejorar.
Es un postre no excesivamente dulce, de poca altura, similar a la tarta de queso, y aunque su nombre así lo exprese, originariamente nunca se ha hecho con queso sino con cuajada.
Como siempre la foto se queda para lo último y en un "pin, pan, pun" desaparece porque en caliente empezamos a meter la cuchara, "mía culpa" lo reconozco, después la foto queda un poco "churry" así que no termino por colgarla.
Tradicionalmente, la Quesada Pasiega se hacia con leche fresca recién ordeñada y cuajo del estómago de los rumiantes, éste contiene una enzima que muchos conocemos como quimosina (rennina), ¿qué hace esta enzima en contacto y con la leche en caliente? pues separa el suero (caseína, proteína soluble presente en la leche) y lo que queda es a lo que llamamos cuajada (el requesón aparece del suero de la leche, sería un segundo proceso), pues con esta cuajada se hacía la Quesada Pasiega, típica de Cantabria.
Hoy en día podemos encontrar cuajo, tanto líquido como el polvo, en las farmacias, pues se produce en la industria farmacéutica, pero es raro conseguir cuajo de forma natural, También, como en el caso que nos ocupa, podemos comprar cuajada Royal sin gluten en cualquier supermercado.
Después solo hay que mezclar con huevos, mantequilla, harina y perfumar con ralladura de limón y canela, meter en el horno y degustar. Es un postre sencillo y riquísimo, para mí, junto con la tarta de queso, de mis favoritos, eso sí, yo le daría un día de nevera para que ya sea sublime, pero no me da tiempo. Os muestro como he terminado haciéndola yo sin gluten, aunque con gluten solo tendréis que usar 75-80 gr de harina de todo uso, creo que así queda perfecta, al menos como a mí más me gusta.
Bueno, creo que después de esto se ha notado que he visitado una fábrica de quesos y que he inquietado al personal con mis preguntas. Vamos con la receta.
