Hoy os traigo una receta tradicional que es una verdadera delicatessen y es que, a veces, las mejores recetas son las simples. Ya se sabe que el aceite de oliva es un producto muy versátil que combina de manera excelente con multitud de alimentos y esta combinación es magnífica.
Ingredientes
Lo primeros que vamos hacer es cortar el queso en cuña, en tacos o en trozos, cogemos el tarro de cristal de boca ancha bien limpio y vamos colocando el queso. Posteriormente colocamos la rama de romero y tomillo cubriéndolo de aceite de oliva virgen extra hasta arriba y lo tapamos bien.
Ahora buscamos un rincón oscuro en la despensa y lo dejamos reposar durante 30 días para que el aceite penetre en el queso y los aromas se fusionen cogiendo ese carácter de calidad.
Realización y fotografía | Jorge Sánchez Mosquete