Para esta receta muy sencilla solo necesitáis un bloque de queso feta de calidad cortado en cubos y combinado con una buena cantidad de buen aceite de oliva virgen extra, hierbas, un poco de ralladura de limón y cayena (yo utilizo cayena seca o guindilla). Una vez preparado hay que guardarlo en un tarro de cristal ¡y ya está!
El mejor queso feta para esta receta es un bloque de feta griego cremoso en salmuera. El feta es un queso semiduro salado que tiende a ser ácido en diversos grados. El feta griego se elabora tradicionalmente con leche de oveja, pero también puede tener hasta un 30 % de leche de cabra.
Alternativamente, también podéis usar queso blanco francés o búlgaro, que tienen un sabor similar al queso feta, con algunas diferencias. El queso blanco francés es más suave que el queso feta, y el queso blanco búlgaro tiende a ser más salado y cremoso. Pero si ningún problema si decidís marinar cualquiera de estas variedades de queso en lugar de queso feta.
El queso feta contiene menos calorías que muchos otros tipos de queso y tiene un índice bastante alto de proteínas por lo que puede ser muy buena opción para un estilo de vida saludable.
En los supermercados lo podemos encontrar en envases sencillos de plástico, en tarrinas de plástico o tarros de cristal que lo conservan en salmuera, en forma de daditos o más habitual, en placas rectangulares y finas.

Déjadlo marinar. Para ello cerrad bien el frasco y guárdadlo en la nevera durante 24 horas antes de usarlo. Esto permite que los sabores se mezclen. (Sé que es difícil esperar, y si tenéis mucha prisa en servirlo dejadlo a temperatura ambiente durante 30 minutos más o menos).
Servid a temperatura ambiente. Sacad el queso feta marinado de la nevera aproximadamente una hora antes de servirlo para que alcance la temperatura ambiente.
Web: Commememucho
Funciona muy bien como aperitivo simple. Servidlo con pan tostado osobre chips de pita. También podéis incluirlo como ingrediente estrella en una ensalada.
Marinar el queso feta en aceite de oliva de calidad ayuda a que os dure mucho tiempo en la nevera, al menos unas 3 semanas. Cerrad bien el frasco cada vez. Aseguraos de que la parte superior del queso esté siempre cubierta con aceite de oliva. Una vez os hayais comido todo el queso feta marinado, podéis guardar el aceite sobrante para usarlo como aderezo para ensaladas o adobo.
