¡Qué ricas y qué versátiles son las quiches!
A mí me encantan por varios motivos: puedes modificar el relleno a tu antojo y ponerles los ingredientes que más te cuadren en cada momento, puedes prepararlas con antelación para servirlas frías o del tiempo en una reunión informal con la familia y ¡se comen con las manos!.
En esta ocasión os sugiero esta rica quiche de brócoli y salmón ahumado, otra forma de presentar la verdura para que, hasta los más reacios, la coman sin protestar. No os la perdáis porque el resultado es una tarta fría -que también está deliciosa recién hecha- espectacular. La combinación del brócoli con el salmón es todo un acierto.
Cómo hacer quiche de brócoli y salmón ahumado


Extendemos la lámina de masa quebrada sobre la bandeja de horno cuidando de forrar también los lados de la misma. La pinchamos repetidas veces con un tenedor y horneamos 10-15 minutos a 180º hasta que comience a dorarse.
Partimos el brócoli en "arbolitos" pequeños, desechando los tallos -que podremos usar para hacer una crema-, los lavamos bien y los salteamos ligeramente en una sartén con una cucharada de aceite de oliva. Reservamos.
Si os gusta la verdura más blanda, podéis cocerlos 5 minutos en agua con 1 cucharadita de sal. Tened cuidado y escurrirlos bien antes de continuar con la receta.
Mezclamos, con la batidora o con nuestra thermomix, los 3 huevos, el requesón y la leche, con 1/2 cucharadita de sal y una pizca de pimienta negra recién molida. Reservamos.
Sobre la base ya horneada de masa quebrada, colocamos las lonchas de salmón ahumado y el brócoli salteado. Vertemos por encima la mezcla de huevos, leche y requesón y espolvoreamos con queso rallado.
Horneamos durante 30 minutos a 180ºC, calor arriba y abajo, hasta que la mezcla se haya cuajado.
¡Ya tenéis lista esta maravilla!
Ahora solo queda degustarla recién hecha aún caliente o guardarla para llevarla mañana a esa merendola en el campo.
