Esta receta está sacada del blog bearecetasymas.blogspot.com.es. Con ella participo en el ASALTABLOG. La he modificado un pelín, pero he seguido su receta. Está buenísima y es una opción más sana que la quiche tradicional ya que en vez de nata, lleva leche evaporada, y además lleva calabacín, que le da un toque buenísimo. INGREDIENTES: - 1 masa quebrada/brisa - 2-3 cucharadas de aceite de oliva (AOVE) - 1 calabacín pequeño- mediano - 2 puerros (sólo la parte blanca) - 240g bacon en tiras - 400ml leche evaporada Ideal - 3 huevos - 1 pizca de sal - 1 pizca de nuez moscada - 100g queso rallado emmental (opcional) ELABORACIÓN: Primero precalentamos el horno a 200º, calor arriba y abajo. Estiramos un poco la masa con el rodillo y la colocamos sobre el molde redondo. Lo metemos al horno a 180º calor arriba y abajo y dejamos que se dore un poco. Una vez dorada, la sacamos del horno y reservamos. Por otro lado, pochamos en una sartén con aceite el puerro lavado y cortado en rodajas finitas y el calabacín pelado y troceado en daditos con una pizca de sal. Cuando esté todo casi pochado, agregamos el bacon y rehogamos unos 3-4 minutos. Batimos la leche evaporada junto con los huevos y una pica de nuez moscada. Ponemos encima de la masa la mezcla de calabacín, puerro y bacon. Agregamos la leche y huevos y espolvoreamos por encima un poco de queso rallado emmental. Metemos la quiche al horno con calor sólo abajo y esperamos a que se haga y se dore la parte de arriba. Vamos mirando de vez en cuando porque cada horno es diferente y puede tardar más o menos tiempo. Servimos fría o caliente. Personalmente, esta quiche me gusta más caliente o templada.