Quiché de calabacín y queso fresco

Hoy empieza la Semana Santa y en muchas familias sigue la tradición de hacer platos que llamamos de Vigilia. Siempre relacionamos la misma con potajes de legumbres y recetas con pescado, pero hoy os doy una idea que encaja con éstas fiestas y es ideal para las cenas.




Se puede consumir frío o templado y es ideal para llevar al campo o a la playa, que estos días visitaremos más de uno.



1 lamina de masa quebrada
2 yemas
1 queso fresco
2 calabacines medianos
queso rallado
sal
pimienta negra
tomillo

En primer lugar trituramos con un tenedor el queso en un bol.






Añadimos las yemas de huevo y el queso rallado.








Removemos bien y salpimentamos y ponemos una pizca de tomillo





Extendemos la lámina de masa quebrada en el molde que vayamos a preparar.





La acoplamos bien al molde y la pinchamos con un tenedor para que no nos suba al hornearla.



Echamos el relleno en la masa procurando que quede bien repartida.







Lavamos y cortamos el calabacín en finas láminas.



Lo vamos colocando cuidadosamente sobre todo el pastel.





Lo metemos al horno que tendremos precalentado a 180º durante unos 40 minutos con calor arriba y abajo.



Ya solo queda dejar que se enfríe y desmoldarlo.

¿Que os parece? Está super jugoso y el sabor es muy suave.

¿Os animáis?

BUEN FIN DE SEMANA