Ingredientes:
Preparamos un molde cubierto con papel de horno, y extendemos la lamina de hojaldre sobre el molde. Para que no se levante al hornear lo pinchamos con un tenedor, y lo introducimos al horno durante 15 minutos a 160º.
Retiramos del horno pero lo dejamos encendido para que siga caliente.
Cortamos la cebolla fina y mientras preparamos una sartén con un poco de aceite de oliva, y sofreímos la cebolla. A continuación, añadimos el jamón york, apagando el fuego para que se dore ligeramente.
Batimos los huevos y agregamos la leche, la sal y la pimienta.
Añadimos estos ingredientes al sofrito de cebolla y jamón york, y mezclamos bien.
Sacamos el hojaldre del horno y vertimos la mezcla.
Volvemos a introducir en el horno durante 25 minutos a 180º.
Cuando falte la mitad del tiempo (12 minutos), abrimos el horno y añadimos el queso rallado y unos trocitos de jamón york troceado, y volvemos a introducir en el horno hasta que finalice el tiempo.
Sacamos del horno y servimos.