Había leído en algún sitio que el frío iba asociado con la idea de silencio
Le vino ese recuerdo fugaz al sentir un escalofrío
El frío que sentía no tenía nada que ver con el frío idílico que se siente viendo caer la nieve, una chimenea encendida y viendo el paisaje tras la seguridad de unos cristales
El suyo era un frío permanente que se le había instalado en cada centímetro de su cuerpo
No importaba la estación del año. Frío
Cuando más lo sentía era cuando la necesidad de una nueva dosis de heroína le acuciaba. Cuando la piel se le despertaba como si tuviera un enjambre recorriendo todo su cuerpo
Frío y silencio
Para él eso no era verdad
Con el frío más intenso notaba un hervidero de avispas, sus picotazos y zumbidos
Tenía que adelantarse a aquella sensación. Si no conseguía su dosis antes de que el enjambre se le despertara, sería mucho peor
Porque si no se adelantaba, su mente dejaba de funcionar, ya no podía pensar en nada más. Ya no podía ver en su cabeza aquella imagen de nieve y silencio, que le calmaba
Cada vez era más difícil permanecer atento
Creía que la droga le hacía pensar con más claridad, eso era al principio.
Todos sus sentidos a mil. Ideas y más ideas. De eso hacía mucho tiempo
¡Qué contradicción!
Hacía mucho tiempo que las ideas habían huido y que sus pensamientos eran cada vez más difíciles de fijar
De vez en cuando alguna imagen que apenas lograba retener. Intentaba hacerlas aparecer pero no se concentraba lo suficiente para que siguieran ahí. Desaparecían
Desaparecían, como había desaparecido todo en su vida
Seguía viviendo, seguía aquí, con un cuerpo helado y bullicioso por dentro
Se le habían escapado las palabras, habladas y escritas, los pensamientos y la vida
¡Ojalá la vida también! Eso pensaba cuando podía
Una auténtica delicia
INGREDIENTES 1 masa quebrada 300 g de morcilla (la que se utiliza para freír con cebolla) 250 g de manzana 2 huevos 250 ml de leche evaporada 1 cucharadita de tomillo Pimienta Sal Aceite
ELABORACIÓN Con el mismo papel donde viene la masa quebrada, colocarla en la cubeta Acomodarla con las manos Pinchar toda la masa con un tenedor Poner encima un papel de aluminio Poner encima garbanzos Menú Horno 20 minutos Pasado este tiempo, retirar el papel de aluminio con los garbanzos Poner Tapa Horno 10 minutos o hasta acabar de hacer Reservar
Pelar y descorazonar la manzana Cortar la manzana a cuadraditos
En la cubeta poner un poco de aceite Menú Cocina Añadir la manzana Dorar Añadir la morcilla sin piel Ir deshaciendo y removiendo Cocinar el conjunto unos minutos
Colocar la morcilla encima de la masa quebrada ya dorada Repartir bien por toda la base
En un bol batir los huevos Añadir la leche evaporada Añadir el tomillo Salpimentar Batir
Verter la masa encima de la morcilla Menú Horno 30 minutos + válvula y tapa abierta (ver aquí la explicación Menú Horno y el Pitorro misterioso )
Tapa Horno si fuera necesario para acabar de dorar los bordes de la masa