No siempre tengo masa quebrada y no siempre tengo ganas de hacerla, así que me pareció una idea genial, y sobre todo después de probarla porque queda muy bien.
Preparación:
Pelamos, lavamos y cortamos las patatas muy finas (a poder ser con mandolina). Las aderezamos con sal, pimienta, aceite y hierbas provenzales (o cualquier otra especia que os guste y apetezca).
Untamos con mantequilla el molde que vayamos a utilizar y ponemos las patatas como en la primera foto, cubriendo bien todo el molde.
El horno estará precalentado a 180º. Metemos el molde con las patatas unos 20" (hasta que veamos que están blandas). Batimos los huevos y mezclamos con la nata. Reservamos.
Sacamos el molde y pondremos encima de las patatas el jamón de york en trozos (tenía un poco de serrano en taquitos y también lo eché) después la mezcla de huevos y nata y por último el queso rallado (yo utilicé de 4 quesos).
Hornearemos unos 25", hasta que veamos que está hecho.
Os gustará seguro!!