Ya sabéis que las quiches son uno de mis platos más socorridos y que más hago cuando tengo invitados en casa. Por eso hoy quiero compartir con vosotros esta deliciosa quiche de queso gorgonzola, pera, bacon y nueces que he hecho en más de una ocasión y que se ha convertido en un auténtico éxito en todas las celebraciones en las que ha hecho acto de presencia. ¡No os lo perdáis!

Seguro que a muchos os parece rara la combinación de ingredientes de este plato: queso gorgonzola, pera, bacon y bacon. Así a simple vista son ingredientes que nada tienen que ver unos con otros... ¡y eso es lo que hace que esta combinación sea fantástica. Cada uno de ellos tiene un sabor y una textura tan diferente que cuando pruebas un trocito de este plato lo único que puedes hacer es disfrutar.
El bacon da ese toque ahumado y más graso que queda perfecto con el dulzor de la pera, la cremosidad e intensidad del queso gorgonzola y el crujiente de las nueces. Son cuatro ingredientes que muchos pensáis que no mezclaríais nunca... ¡Y quedan genial! Lo mismo me pasaba a mí con la morcilla y la manzana, ¡y estas cestas de morcilla y manzana han sido siempre un éxito! Y este quiche de queso gorgonzola, pera, bacon y nueces también lo será, ¡ya lo veréis!
Hay que atreverse más a mezclar sabores que a simple vista no acaban de encajar... ¡porque a veces las sorpresas son muy grandes! ¡Contadme qué sabores mezcláis vosotros que puedan sorprenderme!
¡Os lo digo en serio: no podéis perder la oportunidad de hacer este delicioso quiche de queso gorgonzola, pera, bacon y nueces! ¡Está espectacular

Dificultad: Fácil
Horneado: 40 minutos
Tiempo: 60 minutos (aprox)
Temporada: Sin temporada
Raciones: 10 personas
Etiquetas: Primer plato
Trotamundos: Europa
- Comenzamos con la masa quebrada. Para ello, tamizamos la harina junto con la sal y la colocamos en un bol.
- Cortamos la mantequilla en cubos pequeños y los mezclamos con la harina con las manos, hasta conseguir unas migas.
- Añadimos el agua, fría. Mezclamos con rapidez y juntamos bien la masa hasta conseguir una bola.
- La envolvemos en papel film y la metemos en la nevera al menos 30 minutos.
- Engrasamos el molde que vayamos a usar.
- Con un rodillo, estiramos la masa teniendo en cuenta el molde en el que vayamos a usarla (el mío era rectangular por lo que intenté que adoptara esta forma desde el estirado).
- Colocamos la masa sobre el molde y la adaptamos bien a las paredes del mismo con cuidado de no romperla. Lo sobrante lo podemos congelar.
- Pinchamos bien la masa con un tenedor, para que no suba durante el horneado.
- Precalentamos el horno a 180ºC.
- Cubrimos la masa con papel de horno y rellenamos con legumbres secas.
- Metemos en el horno durante 15 minutos para que se selle bien.
- Mientras, preparamos el relleno. Cortamos las peras en cubos. Reservamos.
- Cortamos queso gorgonzola en tamaños similares. Reservamos
- Picamos bien la cebolla, que no se quede diminuta. Reservamos.
- Mezclamos bien la cebolla con la pera, el bacon y las nueces.
- Sacamos el molde del horno y cubrimos la masa con la mitad de esta mezcla.
- En un bol batimos los huevos bien.
- Añadimos la nata cuando ya estén bien batidos los huevos. Debemos hacerlo en ese momento o no cuajará bien.
- Añadimos una pizca de sal.
- Cubrimos los ingredientes con la mitad de la masa líquida.
- Añadimos la otra mitad de los ingredientes y los cubrimos con el resto de líquido.
- Espolvoreamos el queso rallado.
- Horneamos durante 35-40 minutos, hasta que veamos que la superficie está dorada ligeramente.
- Servimos caliente.

¡A disfrutar!
No hay que amasar la masa, solo unirla bien con los dedos. En el momento en el que esté bien cohesionada la tendremos lista.