Este mes, las chicas de Cooking the chef nos han trasladado a Francia a través de la cocina del chef Paul Bocuse.
He de reconocer mi ignorancia pues no tenía ni la más remota idea de quien era este señor hasta que recibí su correo. Parece que fue el pecursor de la llamada nouvelle cousine allá por los años 80, cuando yo aún gateaba, jijiji. Hay pocas referencias a este cocinero, renovador de la cocina francesa, en la red y creo que este fue el acicate que impulsó a las organizadoras de este reto a elegirlo como tema del mes.
Lo poco que yo he podido averiguar de él me ha dejado una sensación rara con respecto a la cocina francesa que se supone una de las más sofisticadas del mundo... Quizá porque nos remontamos a los años 80, me ha parecido algo anticuada y demasiado llena de mantequilla, por lo que me he permitido el lujo de adaptar un poco la receta que he elegido, la archifamosa quiche lorraine a nuestros gustos. Licencias de ama de casa y de blogger...
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Forramos un molde redondo con la lámina de masa quebrada, ajustándolo bien a las paredes y el fondo del mismo. Si no es un molde antiadherente, podemos pincelarlo con una gota de aceite de oliva para que no se pegue.
Pinchamos repetidas veces la superficie con un tenedor y horneamos a 180º durante 10 minutos o hasta que la masa empiece a dorarse.
Sacamos del horno y reservamos.
Salteamos los taquitos de beicon en una sartén sin nada de aceite, con el suyo propio será suficiente, hasta que comiencen a tostarse un poco, con cuidado de que no se quemen.
Distribuimos todo el beicon sobre la masa horneada. Reservamos.
Se puede servir caliente, templada o fría, pero yo la prefiero calentita, ¡buenísima!
Si os gusta la cocina francesa, tenéis que visitar el blog de Cooking the chef porque mis compis os han preparado, segurísimo, una deliciosa selección:
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