Después de una semana con bastante jaleo y sin poder pasarme por aquí, vuelvo con una receta que espero os encanté. Desde luego, a mi chico y a mí nos vuelve locos. Una receta que además es sana, ligera, pero que más que nada es que está para chuparse los dedos. Y es que soy muy fan de la quinoa. La descubrí cuando estuve en Bolivia hace ya más de 10 años. Desde entonces he ido sabiendo más sobre este maravilloso pseudocereal, aprendiendo a cocinarlo y a incluirlo en el menú de muy diversas formas. Aunque en el blog no tengo muchas recetas, de aquí en adelante seguro que subiré muchas más. En serio, si no lo conocéis ya estáis tardando, y si lo conocéis, apuntad otra receta más, porque esta de hoy es de las buenas, buenísimas :)
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- Para organizarnos bien, lo primero que hacemos es preparar todas las verduras. Para ello, picamos la cebolla, disponemos en rodajas finitas el apio y cortamos en daditos no muy grandes la calabaza, la berenjena y el calabacín.
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- En una cazuela ponemos a calentar un poco de aceite de oliva y doramos la cebolla.
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- A continuación, añadimos el apio y removemos.
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- Pasados un par de minutos incorporamos al calabaza, removemos y dejamos cocer unos minutos.
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- Seguidamente, echamos la berenjena.
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- Por último ponemos el calabacín, añadimos sal y orégano al gusto, mezclamos bien y dejamos hacer a fuego medio, moviendo de vez en cuando, hasta que las verduras queden tiernas, en su punto.
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- Mientras se hacen las verduras preparamos también la quinoa. Para ello, no nos debemos olvidar de pasarla, primero de todo, por el chorro de agua fría, para que no amargue.
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- Después, la cocemos como el arroz, con el doble de agua y una pizca de sal. Unos quince minutos, hasta que se abra el grano y esté tierna y el agua absorbida.
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- Ya solo queda preparar el tofu. Para ello, cortamos la pieza en daditos, los mezclamos con un poco de curry y cúrcuma al gusto (1 cucharadita del primero y 1/2 de la segunda), y los doramos en una sartén bien caliente, con cuidado de que no se peguen o quemen.
- Ahora solo nos queda mezclarlo todo. Intentaremos que quede equilibrado. Más o menos yo pongo dos cucharadas de verdura por cada tres de quinoa (o a ojo) y el tofu a ojo. Servimos templado. Ya veréis que plato más delicioso. Ideal como plato único vegetariano o también de como guarnición. Como prefiráis. En cualquier caso, una maravilla. Ya estoy deseando repetirlo!