Ratatouille de garbanzos

Imagen 0


 Ya aparecen los primeros calores, y con ellos apetecen otro tipo de comidas, sin renunciar a los básicos de nuestra alimentación, como las legumbres y la verdura. El ratatouille es un plato vegetariano originario de la región de Niza en Francia, una variante del pisto manchego, el tumbet mallorquín o la samfaina catalana. Muchos conocimos este plato gracias a la fantástica película del mismo nombre. Y hoy lo traigo con una variante, con el añadido de los garbanzos. Lo vi en Pinterest y me gustó tanto que ya lo hemos comido en casa varias veces. A mi me encanta la verdura, y también los garbanzos, por lo que la combinación no podía fallar. Lo he cocinando en el horno, añadiendo a última hora los champiñones y los garbanzos, y al salir le  he añadido tomillo fresco.


Imagen 0


INGREDIENTES (para 4 personas):
400 gr. de garbanzos cocidos en conserva
1 berenjena
1 calabacín
Un pimiento rojo
Un pimiento amarillo
Un puñado de tomates cherrys
200 gr. de champiñones (los míos laminados)
Tomillo fresco
Sal
Aceite de oliva virgen extra

Imagen 0


PREPARACIÓN:

Lavamos y cortamos el calabacín y la berenjena y las cortamos en tiras gruesas (podéis hacerlas más pequeñas, aunque yo preferí hacerlo más grueso). Después lavamos y cortamos los pimientos en tiras. Lavamos los tomates cherrys y añadimos toda la verdura, los tomatitos enteros, en una fuente de hornear, añadimos sal y rociamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra. Introducimos en el horno precalentado a 220º y horneamos durante unos 30 a 40 minutos. Si cortáis la verdura más pequeña será menos tiempo el necesario. Removemos de vez en cuando para que los jugos que van soltando las verduras las empapen todas y les de sabor.

Imagen 0


Pasado este tiempo añadimos los champiñones laminados (si los ponéis enteros podréis añadirlos al principio) y también los garbanzos escurridos. Removemos e introducimos en el horno de nuevo, unos diez minutos más. Rectificamos de sal y añadimos el romero fresco antes de servir.

Imagen 0


Este plato lo hemos acompañado con un vino que me ha gustado mucho. Lo compré, como tantos otros, en el Lugar del Vino de Salobreña,  y lo primero que me llamó la atención fue su nombre y su etiqueta. Un vino con nombre de bolero: Cachito mío. Un vino perteneciente la D.O. Toro, de La Casa Maguila, un tinto con semicrianza en barrica de roble, con uva 100% Tinta de Toro, con un atractivo color rojo picota con tonos violáceos. Intensos y persistentes aromas frutales y en boca, equilibrado, fresco, sabroso, envolvente, largo y con un final de sensaciones aromáticas. Es ideal para maridar con arroces, quesos, embutidos, guisos, legumbres, pasta y carne blanca. Un vino con un precio que oscila de 11 a 14 euros la botella. 

Imagen 0


Y con estas dos propuestas os dejo, esperando que os gusten.

Feliz lunes.

Lidia.