
En otoño es tiempo de setas y...¡a ver si os gusta esta receta!
Esta misma os puede servir para acompañar carnes.
Los níscalos son muy apreciados por su sabor y su estructura compacta...Desecha los que están resecos y con la piel oscura, es señal de que llevan tiempo cortados. Si los compras envasados debes quitarles el plástico lo antes posible. Se deben consumir lo antes posible.
Son ricos en proteínas, sales minerales (hierro y fósforo) y vitamina A, B, C y D.
Y ENTRE LO MEJOR...100 G DE NÍSCALOS APORTAN 20 CALORÍAS.
Preparación
Lava los níscalos y ponlos a escurrir un rato antes de empezar a cocinar.
Pon los raviolis a hervir en abundante agua con sal y una cucharada de aceite. Escúrrelos ( lo mejor es ir cogiéndolos con una espumadera escurrirlos muy bien e ir depositándolos en el plato, no se apelmazarán)
Trocea las cebollas y los ajos. Fríelos en una cazuela con aceite que cubra el fondo. Agrega las guindillas y la sal.
Cuando estén pochados incorpora los níscalos troceados, el ajo en polvo y un poco de sal. Remueve y cuando pasen un par de minutos añade el vino y el agua. Espera a que se consuma el jugo y esparce el perejil troceado. Ya tienes preparada la salsa.
Los espárragos los puedes hervir aparte con un hilo de agua y cuando se consuma esparce un poco de aceite y hazlos a la plancha con un poco de sal. Quedarán al dente.