Este es un plato muy típico de Andalucía, sobre todo de las provincias de Córdoba, Málaga y Granada. La berenjena y la miel combinan sus sabores de una manera muy particular, mezclando el dulzor y el amargor, dándole un toque agridulce.
2 berenjenas 2 huevos 4 cucharadas de harina Miel Aceite de oliva Sal Agua
Corta las berenjenas en rodajas muy finas e introdúcelas en un recipiente con agua y sal durante 1 hora antes. Pasado este tiempo, sácalas y escúrrelas bien. Pasa las rodajas por la harina. En una sartén con aceite muy caliente fríe las berenjenas por tandas. Deja 1 minuto por cada lado y luego ve dejándolas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. Cuando tengas todas las berenjenas fritas pásalas por un plato limpio y sirve con un poco de miel por encima.