Hace tiempo que tenía ganas de hacer tarta de queso, pero quería probar una receta tradicional, que no necesita cocción, sólo frío. Es uno de los dulces favoritos de mi chico y a mi todas las tartas me encantan, así que cuando Albahaca Fresca publicó su Cheesecake clásica hace unos días pensé, “ésta es”.
Soy de las que piensa que debemos regar las semillas buenas de nuestras relaciones todos los días. Preparar un dulce para nuestra familia y amigos es una forma excelente, ¿no os parece?
Antes de empezar con la receta quería recomendaros muy mucho el diario gastronómico de Mia, o lo que es lo mismo, Albahaca Fresca, de donde he sacado esta receta. Además de encontrar recetas originales, con productos frescos, naturales y de temporada, las fotos de Mia tienen una gran calidad artística y mucha sensibilidad, estoy convencida que os atrapará como lo ha hecho conmigo.
Ingredientes
Primero de todo vamos a preparar la base. Colocamos las galletas en un bol grande y las vamos triturando hasta convertirlas en harina, o casi. Yo lo hago con la ayuda de la mano de mortero o maza, eso sí, despacito para no llenar la cocina de galletas. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas hasta hacer una pastita bastante arenosa. Colocamos la mezcla en el molde que hemos elegido y aplanamos con una cuchara hasta que cubra toda la base y quede bastante compacta. Reservamos en la nevera mientras realizamos el resto de la receta para que endurezca.
Vamos a por el relleno. Remojamos las láminas de gelatina en agua templada, entre 5-10 minutos para que se active. Si la gelatina es en polvo, este paso no es necesario.
De la nata, reservamos unas dos o tres cucharadas que utilizaremos para derretir la gelatina. Con el resto, mezclamos la nata con el azúcar y montamos. Añadimos el queso y removemos con cuidado para que la nata no baje.
Vamos a por la gelatina que en estos minutos ya se habrá activado. Ponemos a calentar la poquita nata que habíamos reservado y colocamos la gelatina para disolverla. Vertemos la gelatina derretida en la mezcla de la nata montada y el queso y removemos bien.
Colocamos sobre el molde con la base de galleta y dejaremos enfriar en la nevera un mínimo de dos horas, así cogerá consistencia y endurecerá. Antes de servir, colocamos la mermelada por encima, tanta como queramos 
Recomendaciones y truquillos
¿Qué os ha parecido la receta? ¡Además de fácil y vistosa está buenísima!
El post Receta | Cheesecake tradicional aparece primero en Lilu and Me. Todas las fotos son mías y la cerámica que aparece es de Lilu Ceramics.
¿Quieres ser la primera en enterarte de todas las novedades? ¿Todavía no recibes la news? ¡Qué suerte, sólo estás a un paso!
Ver imagen
La entrada Receta | Cheesecake tradicional aparece primero en Lilu and Me.