Como ya muchos sabréis, el desayuno es uno de mis momentos favoritos del día. Incluso entre semana, cuando me lo suelo tomar delante del ordenador mientras contesto mails o actualizo el blog, como hoy. Pero siempre que puedo, y hago para que así sea, me lo tomo con calma, intento despertarme un poco antes y así poder desayunar como una reina.

Por eso cuando descubrí la receta que os traigo hoy, no podía estar más feliz. Suelo desayunar tostadas con algo dulce, como mermelada, miel o algo de fruta, para empezar el día con energía. Y un poco de mantequilla, que eso siempre combina con todo. La mantequilla is the new black!
¡Y hacer mantequilla casera no puede ser más fácil! Cuando lo ví os juro que puse unos ojos como platos. Hay testigos. Queda rica, es sencillísima de hacer y no se necesita más que un poco de nata y una batidora. ¿Preparados?


Ingredientes
El truco está en tener la nata bien fría. En un bol batís la nata para montarla. Yo lo hice con la batidora normal, pero también lo podéis hacer con las varillas o con el cacharrín que tengáis para batir nata. En un minuto empieza a espesar y ya la tendríais lista para postres, por ejemplo. Si seguís batiendo un minuto más o dos, empieza a coger un color amarillento, y entonces sucede la magia: ¡se corta! Y sí, es lo que tiene que ocurrir! Se separa la grasa del agua, es decir, tenemos mantequilla!

Con un colador finito (si tenéis uno de tela mejor) separáis la mantequilla de todo el líquido, la ponéis en un recipiente y en unas horitas de nevera ya tendrá la consistencia perfecta. Con el suero restante, una especie de leche desnatada o también llamada buttermilk, podemos hacer otras recetas de repostería o pan. ¡No lo tiréis! Por ejemplo, estos scones de buttermilk tienen muy buena pinta.
Ahora que ya tenéis la técnica básica, podemos hacer mil variantes y preparar mantequilla de sabores. Acordaos que en la receta anterior hemos hecho mantequilla sin sal. Si quisierais sal, una vez colada la mantequilla, antes de reservarla en la nevera, tenéis que añadir un pellizco y mezclar bien. Yo he preparado una mantequilla dulce para aperitivos, añadiendo un poco de sal y unas cuantas ciruelas. Con la mantequilla a temperatura ambiente, se coloca en la batidora, con un poco de sal y unas 7-8 ciruelas pasas deshuesadas. Batimos hasta que se quede una masa homogénea.


Para conservarla más tiempo, podéis hacer paquetitos con papel de horno o film y congelarla. Este fin de semana vienen unos amigos y quiero probar otras variantes, como la mantequilla de curry o la mantequilla con anchoas y cebolla. Si os animáis también, el gran Mikel de el Comidista tiene algunas sugerencias de mantequillas de sabores.
¿Qué os han parecido las recetas? ¡Es una buena excusa para montar una fiesta con amigos este fin de semana!
PD. Todas las fotos son mías y la cerámica que aparece es de Lilu Ceramics.
¿Quieres ser la primera en enterarte de todas las novedades? ¿Todavía no recibes la news? ¡Qué suerte, sólo estás a un paso!
La entrada Receta | Cómo hacer mantequilla casera aparece primero en Lilu and Me.