Cómo disfruto chafardeando por Internet recetas para hacer. Una tarde de domingo rara con exceso de harina en casa quise preparar algo diferente a lo habitual, y después de un rato indagando por la red, encontré la receta para hacer croissants de chocolate en casa. Y me dije yo: ¡ui esto parece muy fácil!. Para mala suerte de mi goloso compañero no teníamos masa de hojaldre, por lo que al final acabé haciendo un bizcocho normal. Eso sí, directa a la lista de la compra fue "la masa de hojaldre".
A la semana siguiente ya tenía mi masa y mi receta de croissants, así que manos a la masa. La masa que compré era rectangular, pero también los he hecho con masa redonda. Es lo mismo, sólo que para que aprovechar bien la masa hay que cortarla de forma que no tiremos mucho. Si aún así os sobra, ya sabéis, la juntamos toda, un rodillo y ya tenemos más masa para volver a cortar.
Ingredientes:
- Masa de hojaldre
- Nutella (esto le puse yo, pero podéis usar Nocilla, Crema pastelera...)
- 1 huevo
- Papel de horno
- Azúcar glas / Fideos de chocolate...
- Agua
- Miel
Preparamos la bandeja del horno con un papel vegetal donde dispondremos los croissants. Cortamos con cuidado la masa, primero por la mitad, obteniendo dos rectángulos y luego en triángulos más o menos iguales. Si la masa fuera redonda la podríamos cortar como si estuviéramos cortando una pizza,. Más o menos que la parte más ancha tenga unos 5 centímetros (más estrecho no). A mi me gusta una vez están todos cortados distribuirlos por la encimera para que me sea más fácil trabajarlos. Hacemos un pequeño corte en la mitad de la base de cada triángulo y en vertical, de un largo de 2 cm, como en la imagen.
Ahora empezaremos a enrollar los triángulos, cogiendo por las puntas de la base y abriendo el corte que hemos hecho mientras lo montamos sobre el chocolate, tal y como indica la fotografía. Y vamos enrollando todo el croissant. Justo cuando ya tengamos todo enredado hay que darle forma de croissant con los cuernos, trayéndonos los cuernos hacía nosotros y aplanando un poco las esquinas para que quede cerrado.
Iremos haciendo lo mismo con todos y los iremos poniendo en la bandeja. Una vez estén todos, batiremos un huevo y con la ayuda de una brocha de cocina los iremos pintando uno a uno. Hay que intentar pintar solo la masa, si nos pasamos y empieza a caer mucho huevo por el papel este nos quedará duro y pegado al croissant. No pasa nada tampoco, luego se puede quitar, pero no hay que pintar en exceso los croissants. Y al horno, a unos 180º.
En unos 10-15 minutos, en función del horno como siempre, ya estarán listos. Pero no os separéis mucho del horno, que enseguida se empiezan a dorar. Los retiráis y esperáis que se enfrien un poco, sin retirarlos de la bandeja.