El crumble es un postre originario de la cocina inglesa. Se puede preparar con diversas frutas: ciruelas, melocotón, pera, fresa... y hoy hemos decidido hacerlo de manzana.
1 kg de manzanas
130 g de azúcar
160 g de harina
80 g de mantequilla fría
Canela en polvo
Lava las manzanas, pélalas y pícalas.
Echa la manzana picada en el molde y añade 30 g de azúcar y una pizca de canela.
En un recipiente mezcla la mantequilla con la harina y el resto del azúcar hasta formar una masa arenosa.
Cubre el molde sin presionar e introduce en el horno a 180º C durante unos 30 minutos o hasta que esté dorado.
Acompaña con yogurt griego, nata montada o helado y decora con frutas.