Hace poco vi a mi abuela desalando bacalao en la cocina y me sorprendió lo poco que ha cambiado esta tarea en cincuenta años. Es uno de esos ingredientes que trasciende modas y generaciones, que aparece en las mesas españolas con la misma naturalidad que el pan. Y es que el bacalao tiene ese don de convertir lo sencillo en extraordinario.
Lo importante aquí es entender que no todas las preparaciones son iguales. Algunas requieren técnica, otras son pura improvisación. Lo que sí necesitas es elegir bien el corte, desalarlo correctamente si es necesario, y respetar el producto. Eso ya es la mitad del camino.
Te traigo un recorrido por las formas más clásicas y deseadas de cocinarlo, desde platos de la costa gallega hasta creaciones de la cocina interior. Encontrarás opciones para cada momento: fiestas, comidas de familia o esos días en que solo quieres comer bien sin complicarte.
Un clásico que no falla. Patatas, cebolla y ese toque de pimentón que lo hace inconfundible, todo en una sola fuente que te ahorra trabajo de cocina.

Aquí encontrarás una versión fresca y accesible, con el Skrei como protagonista. Lo mejor es que no necesitas ser una experta para que te salga perfecto.

Un nombre que suena a aventura culinaria. Te sorprenderá lo versátil que es este plato, con esos ajos y ese guiso que lo hace adictivo.

Para cuando quieres algo más sofisticado sin renunciar a la comodidad del horno. La romesco es la estrella aquí, con sus almendras y su sabor profundo.

Un puré cremoso y adictivo que funciona como entrada de lujo o como acompañamiento. Verás lo fácil que es hacerla en casa comparado con lo que cuesta en una pescadería.

Este viaje culinario te lleva al interior, a La Rioja, donde saben lo que se hacen. Los pimientos y la forma de guisarlo lo hacen completamente diferente a otras versiones.

Una ensalada catalana que combina tradición con frescura. Es perfecta para verano y demuestra que el bacalao no siempre tiene que ir caliente.

Un dúo perfecto que funciona en cualquier época del año, más allá de la Cuaresma. Simple, sabroso y con toda la pinta de comida de verdad.

El bacalao es de esos ingredientes que merece respeto y atención. Ya sea en forma de ajoarriero, guiso gallego o ensalada fresquita, siempre encuentra la manera de brillar. Elige la que más te llame, ponte el delantal y que empiece la magia en la cocina.