A este pastel tan tradicional, le va a dar las nueces un gusto y aroma muy apetecible. El resultado final es muy esponjoso y saludable. Lo he emplatado con unos dátiles sin hueso que nos gustan tanto y un chorro generoso de miel de romero que para ahora que estamos en tiempo de catarros como el que tiene mi hija, le viene genial.La foto la ha sacado mi hijo y bueno ha hecho lo que a podido jijiji no a dado tiempo casi a nada y ya estaba en los platos.
ELABORACIÓN: * 1 Yogur de limón. * 1 medida del vasito del yogur de aceite de oliva. * 1 Cucharadita de canela molida. * Harina: 4 medidas del vaso del yogur. * Azúcar: 3 medidas del vaso de yogur. * Levadura: un sobre tipo royal. * Sal, una pizca. * Ralladura de un limón. * 2 Cucharadas de zumo de naranja. * Nueces mondadas al gusto.
Precalentar el horno a 170º en ambas partes. Batimos con las varillas el yogur, el aceite de oliva suave, una pizca de sal,la piel de un limón bien limpia rallada, el zumo de naranja y el azúcar . Cuando esté todo bien batido y espumoso, tamizamos la harina canela molida, junto con el sobre de levadura. Agregamos a la anterior preparación poco a poco y mezclamos muy bien. Añadimos los huevos batidos y seguir mezclando hasta que este bien integrado. Pincelamos un molde desmoldable con un poco de aceite por todas partes y espolvoreamos con harina. Sacudimos el sobrante de harina y vertemos la masa. Solo nos queda añadirle las nueces bien repartidas enteras o a trozos. Cuando el horno a alcanzado la temperatura deseada, Horneamos unos 40 minutos o al pinchar con un palito salga seco. Yo lo he puesto con unos dátiles sin hueso y miel de romero que quitan el sentioooo))))