
Sin duda alguna, la butifarra fresca es uno de los manjares de la gastronomía de nuestro país, que está delicioso y siempre apetece.
Y hoy vamos a compartir contigo una receta que te conquistará y te permitirá deleitar a los comensales cuando tengas invitados en casa: butifarra fresca a la cerveza con cebolla caramelizada.
El primer paso es marcar las butifarras a fuego alto y sin nada de aceite, en una cazuela de barro si es posible. La clave está en dorar las butifarras por fuerza, pero crudas por dentro, ya que de lo contrario corremos el riesgo de que queden muy secas. Hecho esto, retiramos las butifarras.
Lo siguiente será, utilizando la misma cazuela, añadir los cuatro dientes de ajo laminados y sofreírlos hasta que queden dorados. Después, cortamos las butifarras en trozos y las volvemos a añadir a la cazuela, cocinándolas otros 3 o 4 minutos.
Ahora vertemos la cerveza en la cazuela y subimos el fuego a tope, cocinando durante unos 3 minutos para que se evapore todo el alcohol. Después, bajamos el fuego al medio, y dejamos reducir durante unos 20 minutos. De esta forma conseguiremos que quede una salsa bien reducida y con mucho sabor.
Cuando la salsa haya adquirido la textura que deseamos, echamos a la misma cazuela la cebolla caramelizada. Es importante que la cebolla sea el último ingrediente, para que así le aporte el toque rústico y tradicional de la cebolla, sin que llegue a afectar al resto de sabores. La cebolla se cocina muy rápido, por ello hay que estar atentos para evitar que se queme.
Una vez la cebolla se haya cocinado, llega el momento de emplatar. Aunque si lo prefieres, también puedes optar por servir el plato en la misma cazuela en la que hemos cocinado, utilizando eso sí un salvamantel para evitar quemar la mesa, y avisando al resto de comensales de que la cazuela estará muy caliente, para que no se acerquen y evitar que se quemen.
¿El resultado? Un plato delicioso y tradicional muy fácil de elaborar, con el que conseguirás deleitar los paladares de tus invitados.