La salsa de tomate pertenece a las Salsas madres, estas son bases para otras salsas. La más antigua es la bechamel y me atrevo a decir que la más usada: la salsa de tomate.
Esta salsa elaborada a base de la pulpa de tomates la podemos preparar y guardar en conserva e frascos previamente esterilizados para utilizarla en pastas, carnes y guisos de verduras.
Aquí les dejo la receta:
Ingredientes
Manos a la obra!
Vamos a lavar muy bien los tomates (si son orgánicos, mejor), escaldamos, retiramos las semillas y trocemos
Pela y corta en cuadritos pequeños la cebolla y los dientes de ajo.

En una olla, agrega un chorro de aceite de oliva. Una vez caliente, refrié la cebolla hasta que este transparente y agrega el ajo. Procura que no se queme el ajo ya que la salsa quedaría amarga.
Añade el tomate y cocina por 15 minutos. Agrega el orégano, la sal al gusto y una pizca de azúcar para contrarrestar la acidez. Cocina por 10 minutos más.
Mover constantemente.
Apaga el fuego y pásala por el pasapuré o licua.

Ahora a disfrutar esta DELICIA!