Creo que a día de hoy es una de mis recetas más versionadas junto a la tarta de queso, así que aquí dejo la primera versión de la Carrot Cake. He elegido empezar por la versión tradicional que lleva azúcar inspirándome en la receta estilo americana que podemos encontrar en cafeterías tipo Starbucks.
INGREDIENTES
130 g Harina de trigo
40 g Harina de almendras
2 Huevos talla M
100 ml de leche
100 g zanahoria rallada
zumo de media naranja y ralladura de naranja (80 ml aproximadamente)
40 g de panela + 60 g de azúcar blanca (puede ser todo de una o todo de otra también)
90 ml de aceite de girasol u oliva suave
40 g de nueces
7.5 g de levadura o polvos para hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de canela
Pizca de sal
Esencia de vainilla
1 cucharadita de cacao (sólo si quieres que el bizcocho sea oscuro como en las fotos)
FROSTING:
70 g mantequilla a temperatura ambiente
100 g queso crema frío
150 g de azúcar glass o icing sugar
1 cucharadita de esencia de vainilla
ELABORACIÓN
Primero batimos en un bol los huevos con la vainilla, el azúcar, la panela y la sal. Añadimos al mismo bol el aceite y el zumo y volvemos a batir con batidora o varillas.
Añadimos la zanahoria, la ralladura de naranja y mezclamos con una espátula o cuchara de madera.
En otro recipiente tamizamos los ingredientes secos: la harina de trigo, la canela, el cacao, la levadura y el bicarbonato. Mezclamos los secos con los húmedos. Por último añadimos las nueces troceadas y la leche y mezclamos ligeramente. Ponemos la mezcla en un molde, yo uso el de lekué de 15 cm.
Metemos en el horno ya precalentado a 170ºC durante 1 h o hasta que haciendo la prueba del palillo salga limpio. También se pueden usar moldes más bajos y reducir así el tiempo de horno. Para el frosting, batimos todos los ingredientes con la batidora y dejamos enfriar en el frigorífico. Cuando el bizcocho esté frío, podréis montar la tarta cómodamente.