Hay un momento en el año en el que la acelga se apodera de la cocina sin pedir permiso. Llega a casa, fresca y con esas hojas verdes casi oscuras, y entonces te preguntas: "¿y ahora qué hago con esto?" No es para menos, porque la acelga es de esas hortalizas que merecen todo tu respeto en la cocina, pero que muchas veces terminan en la sartén sin mucha imaginación.
Lo mejor de esta verdura es que es increíblemente versátil y nutritiva, además de una aliada perfecta para cocinar sin culpas. Cocida, salteada, en tartas saladas o incluso cruda en ciertos preparados: la acelga se adapta a casi cualquier idea que tengas. Mi consejo: compra acelgas tiernas si es posible, porque te harán la vida más fácil y el resultado final tendrá mucho mejor sabor.
Aquí te traigo algunas propuestas que van desde lo más sencillo hasta platos que impresionarán a quien sea. Porque la acelga no solo es cosa de comidas aburridas: con los trucos y recetas adecuados, se convierte en la estrella de la mesa.
Aquí verás cómo transformar la acelga en tres platos completamente diferentes, desde tacos rellenos con requesón hasta un omelette esponjoso. Una buena manera de descubrir que no siempre necesitas repetir la misma receta.

Te sorprenderá lo fácil que es meter acelga en los platos de los más pequeños cuando la combinas con ingredientes que les gustan. Estas seis propuestas son nutritivas, sencillas y, lo más importante, pensadas para que los niños las disfruten de verdad.

La acelga es uno de esos ingredientes que, una vez dominas un par de técnicas básicas, se convierte en tu mejor aliada entre semana. No necesitas recetas complicadas ni tiempo infinito: con ideas simples y buenos acompañamientos, tendrás platos que satisfacen y alimentan. Así que la próxima vez que veas un manojo en el mercado, ya sabes que tienes opciones.