¿Sabes ese momento en el que abres la despensa y ves una bolsa de almendras sin saber muy bien qué hacer con ella? Pues bien, esta semana hemos estado jugando con ellas en la cocina y te aseguro que los resultados merecen la pena. Las almendras son de esas ingredientes versátiles que funcionan tanto en lo dulce como en lo salado, y una vez que descubres sus posibilidades, te preguntarás cómo habías vivido sin explotarlas al máximo.
Lo que me encanta de cocinar con almendras es que no necesitas ser una experta para sacarles partido. Puedes usarlas molidas, laminadas, enteras o en forma de pasta, y cada formato abre un abanico diferente de posibilidades. Mi consejo: ten siempre un bote de almendra molida en casa. Es una inversión pequeña que te sacará de apuros más de una vez.
Te traemos un recorrido por distintas formas de trabajar con almendras en tus recetas favoritas, desde postres que te sorprenderán hasta opciones más inesperadas que no te esperabas.
Un postre ligero y elegante que combina la textura crujiente de la almendra con la acidez de las frambuesas. Aquí verás cómo trabajar la almendra en merengue para conseguir un resultado que parece complicado pero es más sencillo de lo que imaginas.

Para cuando busques algo rápido, nutritivo y que no requiera horno. Esta bebida mezcla la cremosidad de la almendra con frutas rojas en un desayuno o merienda que no te dejará indiferente.

Un pastelito delicado y con personalidad propia que trasciende el merengue clásico. Te sorprenderá descubrir cómo la almendra le aporta un toque de sofisticación a estos pequeños dulces.

Estas galletas italianas son prácticamente puros frutos secos en forma de postre. Un repaso por una receta tradicional que lleva siglos deleitando a quien prueba sus variantes regionales.

Los italianos saben cómo sacar el máximo a la almendra, y esta receta es prueba de ello. Aquí descubrirás qué hacer con pasta de almendras para crear unos dulces que parecen artesanales.

Un giro inesperado: la almendra como base de una sobrasada sin carne que funciona en tostadas, con queso o como tapenade. Todo lo que necesitas saber sobre cómo la almendra molida puede imitar texturas saladas.

Un dulce tradicional vasco que tiene en la almendra uno de sus pilares. Descubre cómo esta receta clásica consigue una textura única combinando almendra molida con huevo y azúcar.

Así que ya lo sabes: la próxima vez que te encuentres con almendras en la despensa, no dudes en meter mano. Estas recetas te demostrarán que es uno de esos ingredientes que merece un hueco privilegiado en tu cocina.