Hace poco vi a una amiga preparar una ensalada de atún en cinco minutos mientras sus hijos hacían los deberes, y me quedé pensando en cuántas formas tiene este pescado de salvarnos la comida. Ya sea en lata o fresco, el atún es ese comodín de la cocina que funciona a cualquier hora y con cualquier ingrediente que tengas a mano.
Lo bueno del atún es que no necesitas ser chef para hacer cosas deliciosas. Una lata de conserva, un poco de imaginación y ya tienes media batalla ganada. Además, es rico en proteínas y Omega-3, así que comer sano no tiene por qué ser aburrido ni laborioso.
Te traemos desde opciones ultrarrápidas para el día a día hasta propuestas más elaboradas para cuando quieras impresionar. Hay para todos los gustos: ligeras, sustanciosas, para táper, para sorprender a los niños...
Un repaso exhaustivo por las posibilidades que ofrece la lata de atún en tu cocina de diario. Desde lo más básico hasta platos que parecen más complicados de lo que realmente son.

Cuando quieres sacar partido a un buen lomo de atún fresco, aquí encontrarás ideas que respetan su sabor sin complicaciones innecesarias.

Perfecto para esos días en los que apenas tienes tiempo pero quieres que la comida sepa a algo más que a prisa. Todo listo en menos de lo que tarda la cafetera.

Te sorprenderá descubrir cuánto más allá del sándwich puedes ir con una simple lata. Platos que combinan facilidad, sabor y valor nutricional.

Cuando buscas comer bien sin que pese, estas opciones te ofrecen precisamente eso: platos frescos y sabrosos que no te dejan pesado.

La versión fresca de este pescado merece propuestas que destaquen su calidad. Aquí tienes seis formas de hacerlo sin fallar.

Ideal para preparar entre semana y llevar sin preocupaciones. Un clásico que nunca falla cuando organizas tus comidas.

Lo casero tiene otro sabor, incluso cuando partes de una lata. Descubre cómo convertir conservas simples en platos que parecen hechos con tiempo.

Con estas opciones en tu repertorio, el atún dejará de ser eso que sacas por obligación cuando no tienes nada más en la nevera. Te convertirá en alguien que, de verdad, sabe qué hacer con él.