Hace poco alguien me preguntaba si las nueces servían para algo más que para comerlas de postre o picar entre horas. Y me quedé pensando: ¿de verdad crees que con un ingrediente tan versátil y sabroso solo podemos hacer eso? Las nueces son de esas cosas que funcionan en casi cualquier contexto culinario, desde un simple pan hasta un risotto de sobrasada que te enamorará.
Lo bueno de cocinar con nueces es que no necesitas ser un chef para lograrlo. Lo importante es tenerlas a mano (mejor peladas para no perder tiempo) y saber en qué platos verdaderamente brillan. Un consejo de andar por casa: tuéstalas ligeramente antes de usarlas, cambia completamente el sabor.
Aquí te traemos desde pasteles griegos con toda su tradición hasta rizos de hojaldre que sorprenden, pasando por risottos sofisticados y snacks que desaparecen en un instante. Hay para todos los gustos y momentos del día.
La guía completa sobre este fruto seco, sus propiedades y cómo sacarle el máximo provecho en la cocina.

Un repaso por los beneficios nutricionales y una selección de propuestas culinarias que ponen este ingrediente en el protagonismo que se merece.

Descubre este clásico de la cocina griega donde las nueces se mezclan con capas de masa filo y se bañan en almíbar. Es el tipo de postre que te transporta directamente a Atenas.

Un crujiente que combina lo mejor de tres mundos: la cremosidad del mascarpone, la frescura de la manzana y el toque crujiente de las nueces.

Te sorprenderá descubrir esta joya de la repostería europea, un rollo esponjoso relleno de nueces que es todo un viaje gastronómico.

Aquí verás cómo convertir las nueces en un aperitivo irresistible que mezcla sabores salados y ese toque crujiente que lo hace adictivo.

Una propuesta simple pero efectiva donde las nueces aportan textura y un punto de sofisticación a una ensalada fresca de zanahoria.

Un plato completo donde las nueces encuentran su lugar de honor junto a sabores intensos, demostrando que funcionan igual de bien en lo salado que en lo dulce.

Tres ingredientes simples que se unen para crear unos bocaditos sin cocción, perfectos cuando quieres algo dulce sin complicaciones.

Como ves, las nueces son mucho más que un snack ocasional. Son un ingrediente con personalidad que se comporta bien en casi cualquier contexto: desde un pan tradicional hasta un plato de autor. Solo hay que saber dónde colocarlas.