¿Cuántas veces te has visto en la cocina pensando qué preparar para que tus hijos coman algo que no sean croquetas congeladas? La realidad es que los niños disfrutan mucho más cocinando junto a ti que detrás de una pantalla. Hacer que participen en la cocina es una de las mejores formas de que descubran sabores nuevos y, de paso, aprendan que la comida casera es infinitamente superior a cualquier ultraprocesado.
Lo importante no es que salga perfecto, sino que lo hagáis juntos. Desde platos rápidos entre semana hasta esos especiales para fines de semana, existen recetas pensadas para que los pequeños (y los no tan pequeños) se diviertan mientras comen algo de verdad. Además, cuando ellos mismos preparan algo, es mucho más probable que se lo coman sin protestas.
Te traemos una selección de propuestas que funcionan de verdad: desde hamburguesas caseras y croquetas crujientes hasta postres que son toda una celebración. Recetas probadas, fáciles de seguir y con ingredientes que seguro ya tienes en casa.
Una versión casera y saludable de la hamburguesa clásica que encanta a los niños. Aquí verás cómo colar verduras sin que se note y conseguir que se coman las espinacas sin ni darse cuenta.

Te sorprenderá lo fácil que es preparar croquetas en casa que rivalizan con las de cualquier croquetería. Un clásico que gusta a todas las edades y que tus hijos pueden ayudarte a preparar desde el principio.

Pequeñas, sabrosas y perfectas para comer con las manos. Estas bolitas son ideales para que los niños aprendan a cocinar algo que se ve profesional pero que es sorprendentemente simple.

Un plato que parece complicado pero no lo es: salchichas en forma de trenza acompañadas de puré. Los niños alucinarán con la presentación y tú con lo rápido que se prepara.

Versión más ligera del clásico flamenquín que además incorpora verdura de forma ingeniosa. Un plato que se ve de restaurante pero que cualquier cocinero principiante puede dominar.

Galletas suaves, masticables y con todo el chocolate que se merecen. Un postre para hacer juntos que promete ser el favorito de la casa en menos de una hora.

Dulces rápidos y sin necesidad de horno que los niños pueden preparar casi solos. La receta perfecta cuando quieres algo de postre pero sin complicaciones en la cocina.

Un bizcocho esponjoso que llevará la cocina a oler de maravilla. Todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer un dulce casero que no seca y que triunfa en cualquier merienda.

Ahora solo falta que te arremangues, llames a los pequeños de la casa y comiences esta aventura culinaria juntos. La cocina en familia es eso: momentos, sabores y recuerdos que permanecen mucho más tiempo que cualquier postre en la mesa.