¿Sabes cuántas veces a la semana comemos col sin darnos ni cuenta? Está en la ensalada de la abuela, en el kimchi que pedimos al restaurante coreano, en ese salteado rápido de un martes cualquiera. Sin embargo, muchas personas siguen pensando que la col es cosa de invierno y caldo. Spoiler: no tiene por qué ser así.
La col es uno de esos ingredientes que merece mucho más protagonismo en tu cocina. Es barata, dura una eternidad en la nevera, se adapta a casi cualquier cocina del mundo y, lo más importante, es deliciosa si sabes qué hacer con ella. El secreto está en no asustarla con cocciones eternas: un poco de técnica y buen criterio y tendrás platos que te sorprenderán.
Te vamos a mostrar diferentes formas de cocinarla, desde las más clásicas hasta las que quizá no habías considerado. Hay opciones para todos los gustos y todas las prisas, porque la col tiene ese don de adaptarse a lo que necesites en cada momento.
Aquí descubrirás cómo sacar partido a estas dos verduras crucíferas en tus preparaciones. Desde lo más simple hasta opciones que te permitirán lucirte en la mesa.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo aprovechar estas verduras juntas en una misma receta. Te sorprenderá lo bien que se llevan en el plato.

Un repaso detallado por las distintas formas de prepararla, según el tipo de col que tengas en casa y el tiempo del que dispongas. Aquí encontrarás inspiración para cada ocasión.

La versión cremosa y reconfortante que nadie espera. Perfecta para esos días en que quieres algo sustancioso pero sin complicaciones.
Como ves, la col tiene muchísimo que aportar a tu semana. No esperes a que termine el invierno para probar estas ideas. Tu nevera te lo agradecerá, y tu paladar también.