Hay un momento en la vida de cualquier cocinero en el que se da cuenta de que dominar una buena masa lo cambia todo. De repente, esas empanadas que compraba en la tienda palidecen ante la tuya, casera y crujiente. Y ni te cuento cuando descubres que hacer pizza en casa es infinitamente más satisfactorio que pedir a domicilio. Es uno de esos descubrimientos que no tiene vuelta atrás.
La verdad es que trabajar con masas intimida un poco al principio. Levaduras, tiempos de reposo, temperaturas del agua... parece ciencia espacial. Pero la buena noticia es que la mayoría de las técnicas son más sencillas de lo que parecen, y una vez que las entiendes, tienes la llave maestra para crear desde lo más básico hasta lo más sofisticado en tu cocina.
A continuación te mostramos desde las masas imprescindibles que toda cocinera debería dominar, hasta versiones con trucos especiales y rellenos que van a hacer que tus amigos no se crean que las hayas hecho en casa. Hay opciones para todos los niveles y todos los antojicos: dulces, saladas, crujientes, esponjosas.
Un repaso por las masas fundamentales que te abrirán las puertas a infinitas posibilidades en la cocina. Dominar estas bases es invertir en tu futuro culinario.

Te sorprenderá lo fácil que es hacer una masa de pizza que rivalice con la mejor pizzería. Solo necesitas conocer los trucos clave y la paciencia justa.

Aquí verás cómo lograr empanadillas crujientes sin esperar a que suba la masa. Una solución de oro cuando la prisa aprieta.

Descubre cómo rellenar y cerrar empanadillas como un profesional, con ideas de rellenos que van mucho más allá de lo previsible.

Todo lo que necesitas saber para sacarle partido a este aliado mágico que es el hojaldre, tanto en versión dulce como salada.

La receta completa para hacer estos arrolladitos irresistibles, esponjosos por dentro y con ese aroma que invade toda la casa mientras se hornean.

Una masa dulce y mantecosa que parece sacada de una pastelería francesa. Perfecta para desayunar o para esos momentos en los que necesitas algo reconfortante.

Aprende a hacer estas rosquillas tradicionales que se fríen en minutos y quedan tan esponjosas que se deshacen en la boca.

Al final, lo que tiene trabajar con masas es que en cuanto dominas lo básico, descubres que casi todo es posible. Desde ahí, solo depende de tu imaginación y tus ganas de experimentar. ¡A ponerse manos a la obra!