Llega abril, los árboles explotan de color y de repente apetece comer diferente. Es curioso cómo nuestro cuerpo pide platos más ligeros, frescos, llenos de sabores que despierten el paladar después de meses de guisos y potajes. La primavera tiene esa magia: nos devuelve las ganas de estar en la cocina.
Y es que la despensa se llena de ingredientes que nos facilitan todo. Fresas, espárragos, verduras de temporada... productos que casi no necesitan más que tu buen hacer. Mi consejo: cómpralos en el mercado local, donde están en su mejor momento, y déjate guiar por lo que ves. La cocina de temporada es así de sencilla.
Te he reunido ocho propuestas que van desde ensaladas contundentes hasta postres golosos, pasando por platos principales que te sorprenderán por su ligereza. Hay opciones para todos: si comes de todo, si prefieres lo vegetal, si buscas algo dulce para cerrar la comida.
Aquí verás cómo convertir este clásico italiano en algo fresco y primaveral. Las fresas le dan ese toque de acidez perfecto que rompe con la dulzura del mascarpone.

Un plato completo que funciona como guarnición, como ensalada o como plato único si le añades proteína. Te sorprenderá lo versátil que es cuando la sazonas bien.

Para esos días en que necesitas algo dulce pero sin culpa. Fáciles de hacer, se guardan perfectamente en la nevera y saben a postre real, no a cosa de fitness.

Un repaso por las mejores maneras de aprovechar este vegetal estrella de la temporada. Desde lo más clásico hasta combinaciones que quizá no se te habían ocurrido.

Desayunos o meriendas que se preparan en menos de cinco minutos. Los arándanos son geniales para esto: dan color, dulzor natural y un montón de propiedades.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo impresionar en la mesa sin pasarte horas en la cocina. La combinación de texturas aquí es lo que lo hace irresistible.

Un primer plato elegante y refrescante que aprovecha las verduras crudas de temporada. Ideal para cuando quieres algo bonito a la vista y ligero al paladar.

Si buscas algo más sustancial para una comida de domingo, aquí tienes el clásico que funciona siempre. Carne tierna, champiñones frescos y patatas crujientes.

Estos platos tienen algo en común: aprovechar lo mejor que ofrece cada estación sin complicaciones innecesarias. Eso es todo lo que necesitas para comer bien en estos meses. Ahora te toca a ti elegir por dónde empezar.