¿Cuántas veces has llegado a la oficina con ganas de comer algo casero y al final has terminado gastándote una pasta en el menú del día? Pues bien, la solución está más cerca de lo que crees: preparar tu propia comida el fin de semana y llevarla en un tupper puede ahorrarte dinero, tiempo y, lo más importante, la frustración de no saber qué comer a mediodía.
Cocinar pensando en llevar la comida ya hecha tiene sus trucos. Lo primero es elegir platos que aguanten bien en la nevera, que no se deshagan durante el transporte y que, al recalentarlos, mantengan su sabor intacto. Con un poco de planificación, puedes tener una semana de comidas deliciosas sin estar constantemente en la cocina.
Te traemos un recorrido por algunas opciones que van desde lo más clásico hasta combinaciones más sofisticadas. Hay para todos los gustos y niveles de cocina, así que sigas el camino que sigas, encontrarás algo que te apetezca preparar ya mismo.
Un repaso amplio por las mejores opciones para que tu comida del mediodía sea la más envidiada de la mesa. Platos variados que combinan proteínas, verduras y carbohidratos en su justa medida.

Aquí encontrarás opciones sencillas pero efectivas que se preparan sin complicaciones y aguantan la semana sin problemas. Lo que necesitas cuando solo quieres cocinar una vez y olvidarte.

Te sorprenderá lo fácil que es preparar un plato con sabores asiáticos en tu propia cocina. Un clásico que funciona tanto para llevar como para impresionar en casa.

Una combinación fresca y ligera que demuestra que la comida para llevar no tiene por qué ser pesada. El pescado y la fruta crean un equilibrio perfecto en cada bocado.

Porque los macarrones son versátiles y siempre funcionan, aquí tienes tres propuestas diferentes para variar sin salir de la pasta. Cada una con su propia identidad y sabor.

Cuando el frío llama a la puerta, nada mejor que un plato reconfortante en tu escritorio. Guisos, estofados y platos de cuchara que mantienen el calor hasta la hora de comer.

Si tu prioridad es mantener una alimentación equilibrada, estas propuestas te demuestran que la comida sana también puede ser deliciosa. Proteínas magras, muchas verduras y preparaciones ligeras.

Estas opciones están diseñadas para aguantar perfectamente el viaje en la bolsa, el tiempo en la mesa de tu despacho y el recalentamiento en el microondas sin sufrir en el intento.

Con estas ideas bajo el brazo, tu relación con la comida del mediodía va a cambiar completamente. Adiós a las sorpresas desagradables de los menús del día, adiós al gasto innecesario. Solo queda elegir la que más te apetezca, ponerse manos a la obra el domingo y disfrutar toda la semana.