
Pues un año mas he celebrado San Valentín con un red velvet, que es una de mis tartas favoritas y además de lejos la que mejor pega para este día ;). En esta ocasión la receta del bizcocho es la de Alma Obregón y he optado por hacerlo en el molde con forma de corazón del Ikea y no se que os parecerá a vosotros, pero a mi me ha encantado.
Ingredientes para el relleno y cobertura

En un bol mezclamos el aceite, los huevos y el azúcar, cuando esté bien integrado añadimos el cacao en polvo, un chorlito de leche con limón y terminamos de mezclar.
Agregamos la harina tamizada y el resto de la leche con limón, alternando una y otra, acabando con la harina.
En un vasito mezclamos el bicarbonato con el vinagre, removemos y cuando burbujee añadimos a la mezcla anterior.
Finalmente añadimos la vainilla y el colorante.
Vertemos la mezcla en el molde y llevamos al horno 180º haste que lo pinchemos y salga limpio (a mi me llevó unos 50 min)
Sacamos y dejamos enfriar (lo ideal es hacerlo de un día para otro)
Con el bizcocho bien frío le cortamos la parte de arriba para dejarlo completamente plano y el bizcocho resultante lo dividimos en 2 discos. Para conseguir mejores resultados el disco de arriba se pone abajo y la parte limpia que era el “culo” será la que utilizamos para arriba.
Batimos la nata con al azúcar y una vez montada vamos añadiendo el queso crema (previamente batido también)
Ponemos un poquito de mezcla de nata en el plato donde vamos a montar la tarta para que no se nos mueva el bizcocho y colocamos encima el primer disco. Rellenamos y cubrimos con la otra plancha. Cubrimos el bizcocho con la nata.
La tapa del bizcocho que habíamos cortado al principio la pasamos por la batidora para hacer unas migas y decoramos con ella y con el resto de nata a nuestro gusto.