Poner en una picadora la cebolla y el ajo.
Picarlos hasta obtener el tamaño deseado. A mi no me gusta que queden trocitos en la salsa, y más que picar, lo pulvericé...
Poner en la olla a presión una base de aceite y rehogar la cebolla y el ajo.
Cuando la cebolla comience a estar dorada, añadir la carne.
Le daremos unas vueltas a la carne para sellarla. Hemos de tener mucho cuidado que al girar la carne se nos escape y nos salpique de aceite.
Pelar las zanahorias y partirlas en rodajas. Añadir las zanahorias, los champiñones y el vaso de vino. Salpimentar con cuidado, porque la pastilla de caldo ya lleva sal.
Dejar hervir durante un minuto. Añadir las hiervas, la pastilla de caldo y los dos vasos de agua.
Cerrar la olla y poner el nivel de presión al 2. Cuando comience a pitar, cocinar durante 40 minutos. Una vez pasados estos 40 minutos, apagamos el fuego y dejamos enfriar, sacando la presión de la olla.
Es mucho más fácil cortar la carne una vez esté fría. Por lo tanto, después de que se enfríe la carne, la sacamos de la olla y la cortamos en lonchas finas. Yo siempre uso para esto un cuchillo eléctrico, pero se puede hacer con uno normal.
La salsa habrá quedado bastante líquida. Para espesarla, calentar la salsa y poner en un vaso un poquito. Diluir en este vaso una cucharada colmada de maizena. Una vez disuelta, verter la salsa con la maizena en la olla y dejar hervir unos minutos. La salsa espesará.
Aprovecharemos para poner las lonchas de carne y que se caliente todo junto.
Una vez esté todo caliente, sólo nos queda servir inmediatamente. Está para chuparse los dedos!!!