Hoy viajamos hasta el norte de Italia para probar uno de los platos que más me gustan de este país. El principal ingrediente del risotto es el arroz, ya que en el norte abundan las plantaciones, concretamente por Piamonte y parte de Lombardía. Aunque las recetas son casi infinitas, la mayoría tienen un ingrediente en común: el queso parmesano.
Tiempo: 1 hora y ½

(4 personas) Necesitamos:
• 1 vaso y ½ de arroz
• 30 g. de champiñones
• 100 g. de setas
• 1 cebolla
• ½ vaso de vino blanco
• 1 vaso de caldo de pollo
• 1 chorrito de nata (para cocinar)
• Queso parmesano
• Rallador
• Aceite y sal
Aunque es muy fácil de hacer, vas a necesitar mucha paciencia. El arroz no se deja hervir como tenemos costumbre de hacer en las paellas y hay que remover sin parar para que coja esa textura tan típica del risotto. Atent@ a los pasos:
1. Para ahorrar tiempo podemos dejar preparado el caldo días antes y lo guardamos en el congelador. Para hacer el caldo pondré la receta próximamente, mientras tanto usa pastillas o un cartón.
2. Troceamos la cebolla bien pequeña y sofreímos con un chorro de aceite en una olla hasta que quede transparente. Entonces añadimos los champiñones y las setas con un poco de sal. Si hace falta añadimos más aceite.
3. Cuando el sofrito esté listo añadimos todo el arroz a la misma olla y a partir de aquí tienes que tener paciencia. Añade un poco de vino diluido en agua y caldo. Diluir el vino en el agua sirve para rebajar un poco el sabor y a la vez facilitamos la absorción del arroz mientras se cuece. Vas a comprobar que es muuuy lento y se tarda mucho. No podemos dejar de remover para que el arroz suelte el almidón, al contrario que en las paellas.
4. Tenemos que remover sin parar y añadir un poco vino y caldo lentamente hasta que el arroz lo absorba y seguimos añadiendo. Esto puede durar media hora perfectamente así que no es mala idea buscar un sustituto para remover. Vamos probando hasta que haya quedado meloso y muy importante: no debe estar duro.
5. Añadimos un puñado de queso parmesano rallado y un chorrito de nata, removemos para que se cueza. Probamos para comprobar cómo va de sal porque es posible que esté dulce entre el caldo, el vino y la nata, así que añadimos sal en ese caso.
Y ya lo tenemos listo! puedes usar moldes para la presentación... o al montón, qué más da si está igual de riiiiico! que aproveche! :)

Blogger | Google + | Instagram | Pinterest