
Por motivos personales no he podido publicar hasta hoy por eso y aunque ya llevemos unos días en éste 2016, espero y deseo de todo corazón que éste año venga plagado de nuevas ilusiones, de buenas perspectivas laborales y sobre todo de mucha salud y amor para todos vosotros y para vuestros seres queridos. 
Mientras venía al trabajo, he cruzado la Castellana y a pesar de que todavía eran poco mas de las 3 de la tarde, ya había papás con niños esperando impacientes que empezase la cabalgata de reyes...sin duda, la de hoy es una noche mágica, el broche final de las navidades, y aunque mis hijos ya son mayores (bueno Alejandro tiene tan solo once años), yo aún me sigo entusiasmando preparando algún detalle con el que sorprenderles. ¡Al final yo creo que me hace mas ilusión a mí que a ellos!
En las fotos de arriba cazo de cobre de Buyer que encontraréis en Claudia&Julia
Después de los atracones y los excesos de éstas semanas, me apetecía volver a la rutina, a los platos sencillos y deliciosos exentos de complicaciones pero llenos de sabor, por eso para la vuelta me he decantado por un arroz, en concreto un risotto que he acompañado de éste maravilloso y recomendable bacalao Katailo.
¿Por qué éste y no otro bacalao? En relación calidad precio el bacalao Katailo es insuperable, se trata de un bacalao Gadus Morua, nada de abadejo o similares. Esta capturado con anzuelo pieza a pieza, y el único aditivo utilizado para su conservación es la sal común, nada de productos químicos, ni conservantes o potenciadores de sabor y color. Además viene sin ninguna espina o impureza y perfectamente envasado en recipientes de plástico. Podéis pagar contra reembolso, sin gastos de envío y lo podéis tener en vuestra casa de un día para otro.
Aunque para ésta receta yo he utilizado éstos tacos para Pil pil, hay otras opciones igualmente válidas y riquísimas.
En la foto cazuela baja de Monix