Mi hija y yo somos unas entusiastas de los risottos, incluso ella tiene una excelente mano para preparar cualquier plato de los numerosas maneras de hacer los risottos.
El de mi entrada de hoy, lo preparaban en un restaurante italiano en el que trabajé por un tiempo.
Y he de decir que es un plato que me encanta por su aroma y la cremosidad que tiene.

Preparación:
Cortar la cebolla en brunoise (muy picadita) y poner a sofreír en una cazuela plana con un poco de mantequilla durante 5 minutos, removiendo hasta que este tierna.
Añadir el arroz y rehogar durante unos tres minutos, dar unas vueltas y agregar el vino blanco.
Remover y esperar que se evapore. Salpimentar.

Agregar un cucharón de caldo caliente y dejar 15 minutos cocer a fuego lento, añadir el resto de mantequilla y removiendo de vez en cuando, que no se pegue.
Volver a incorporar el resto del caldo caliente, en dos tandas cuando se haya absorbido, pero que no quede seco.
Rallar el parmesano, cortar y desmenuzar el resto de los quesos.

Cuando el arroz este prácticamente hecho a los 20 minutos, agregar los quesos, remover y mezclar todo para que los quesos se integren bien
Se apaga el fuego se añade la nata, se mezcla y se sirve seguidamente.
Emplatar adornando con un crujiente de queso y unas tiras de cebollino o unas hojas de perejil.

Para hacer el crujiente de queso:
Os dejo este enlace, que lo explica muy bien con todo detalle y varias formas de hacerlo:
http://www.ideasparacocinar.com/trucos-cocina/como-hacer-crujiente-de-queso/
Variaciones:
Se puede variar los quesos, poniendo un par de cremosos y los otros más secos.
Cabrales, queso de cabra, Roquefort, Edam, Emmental, Grana Padano, Pecorino, Taleggio...
¡¡Un delicioso y clásico plato de risotto italiano que espero que os guste!!